domingo, 18 de julio de 2010

Back in Town

Es difícil escribir. No, en realidad es fácil. Lo complicado en realidad es escribir bien. Hacerlo con justeza, con tacto, con humor fino y observaciones de buen gusto. Más cuesta aun saber qué es lo que eso significa y cómo se consigue.
Definitivamente no seré yo el que dé una respuesta a tamaña interrogante, al menos no una definitiva. Creo, en realidad, que la llave la tenemos todos juntos. Aunque de todas formas yo tengo mi teoría.
Estoy seguro de una cosa, eso sí: lo primero es el contenido.
Algunos creen que lo primero es aprender las formas, pero no creo estar diciendo ninguna barbaridad si postulo que algo muy bonito en la forma, con bastantes figuras literarias y lenguaje pomposo, no tiene valor si no dice algo. Y este algo, por lo demás, no puede ser cualquier cosa, no puede dejarse al azar. Lo que uno dice en sus escritos refleja lo que uno es. Cuando un escrito no me dice nada, yo pienso sinceramente que quizás el escritor no tiene nada en la cabeza. O al menos no lo tenía al momento en que escribió.
Ahora, tampoco es que podamos escribir como se nos antoje. Sí hay que tener mucho cuidado con las formas. Quizás usted tiene algo muy importante que escribir, pero cualquier error en las maneras deslegitimará su mensaje inmediatamente. Una falta de ortografía, un error de redacción, cualquier imperfección puede impedir que a usted se le tome en cuenta de forma seria. Y eso, dependiendo de la importancia de lo que está publicando, puede ser grave. Gravísimo. El cuidado que usted tenga con las reglas puede mejorar el mundo o destruirlo.
Hay muchas cosas que cambiar en este planeta. Si aprendemos a escribir, será todo más fácil.