sábado, 13 de febrero de 2010

La Copa



Durante estos días y hasta el comienzo del Campeonato Mundial de Fútbol FIFA en Sudáfrica, a mediados de 2010, la Copa del Mundo se paseará por los cinco continentes en un tour organizado por la mentada FIFA y la multinacional proveedora de bebidas Coca-Cola. Y, como ya sabrán, este viernes recién pasado pasó por nuestro querido y nunca bien ponderado Chile.
El tour consiste en que el famoso trofeo otorgado al campeón de la máxima cita futbolera esté disponible para la vista y/o contemplación del espectador común de cada país. Demás está decir que la Estación Mapocho (lugar en el que se exhibió la estatuilla de 36,8 cms. y 6,175 kgs. de oro solido de 18 quilates, cuya base cuenta con 2 capas de malaquita semipreciosa (¿El PIB de Zimbabwe, por favor, si alguien lo conoce?), y que cuentas en la parte inferior con la inscripción del año y el nombre del ganador de cada Copa desde Alemania 1974) estuvo llena de gente que quería sacarse una foto con el objeto o simplemente contemplarlo para llevarse el recuerdo de haberlo visto en vivo y en directo. Cada uno debía aguantar una fila enorme (que bajo el calor de la capital esa tarde seguro era aun más enervante), y cuando llegaba tenía unos minutos para mirar (sí, mirar) y quizás sacarse una foto con la Copa. Luego era sacado de la escena para que otro emocionado asisitente hiciera exactamente lo mismo.
Repito que la Copa se podía mirar y sólo mirar por un par de segundos. Nada de tocarla o alguna tontería por el estilo. Eso sólo pueden hacerlo los dirigentes FIFA, los presidentes nacionales de turno y los integrantes del equipo campeón de cada Mundial.
He aquí el gatillo de la interrogante en la que el escritor se ha visto sumergido desde que todo aconteció. ¿Vale la pena hacer una fila de varios metros, que además de aburrida es mala para la salud? ¿La vale, teniendo en cuenta que se trata de una simple estatuilla de oro que, salvo que uno sea futbolista y juegue el torneo, no sólo no tiene relevancia para la vida propia sino que además no se puede acceder a ella bajo ninguna circunstancia? ¿Es necesaria tanta emoción, tanta adoración por un objeto completamente inerte, inaccesible y, en términos prácticos, inservible? ¿Por qué comprar una réplica por 100 mil pesos, que pueden desde servir para comprarse algo más útil hasta ser necesarios para comer?
Es triste (y lo digo desde el fondo de mi corazón) que la gente se subyugue ante algo que no tiene ningún valor ni utilidad más allá de lo comercial (que sólo beneficia a aquellos directamente relacionados con el tema). Roza lo patético que un pueblo entero pierda la cabeza por la Copa como si se tratara de una divinidad. Una réplica casi exacta la historia del Becerro de Oro en el Antiguo Testamento. Aunque los antiguos judíos tenían la 'atenuante' de estar condenados a la subordinación y a la ignorancia in extremis en aquel entonces. Hoy día es una opción, que por lógica uno supone que la gente rechazará, pero que muchos parecen decididos a tomar, sin ningún tipo de cuestionamiento.
Dadas las circunstancias, hay que preguntarse ¿por qué a tántas personas nos gusta el fútbol? Primero, porque se corre y se juega en equipo y hay risas y altercados y emociones varias, porque te hace transpirar y te hace soltar todo tipo de feromonas que te dejan con el ánimo a mil por el resto del día. Pero en segundo lugar (y más esencialmente quizá) porque lo único que se necesita para jugarlo son dos equipos de igual cantidad de jugadores (y ni siquiera) y una pelota de cualquier material, sea el balón oficial de un torneo importante o bien un melón tuna. En resumen, la gracia del fútbol es que es un deporte para todos. ¿Han pensado si el espectáculo de anteayer se condice con lo último?
Como reflexión final, cabe decir que es necesario escuchar a los mayores. Especialmente a esos que dicen que 'la gente tiene lo que se merece'.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Por qué Lavín no




Menudo rollo resultó ser el nombramiento del gabinete del Presidente electo, Sebastián Piñera. Que los ministros son muy tecnócratas y poco políticos. Que hay intereses creados porque casi todos son gerentes o asociados de grandes consorcios. Que Ravinet es un traidor porque se enroló con un gobierno de Derecha. Que esto, que lo otro, que la tía y la hermana y la abuela. La verdad de la milanesa es que esté quien esté, su función es ceñirse a su labor en sus respectivas carteras y hacerla con la prolijidad debida. Y es nuestra función como electorado (hayamos o no votado por el nuevo gobierno) exigir que se cumpla cada función a cabalidad, y reclamar, de manera responsable pero firme, por cada situación irregular y promesa incumplida, ejerciendo un derecho inherente a nuestra condición de ciudadanos.
Una designación particular, sin embargo, me dejó los pelos de punta cuando fue anunciada por los altoparlantes. Soy estudiante de Licenciatura en Educación en Inglés en la USACH, y si las cosas salen bien me titularé de profesor en cosa de un año y medio. Por eso, me interesaba particularmente saber quién asumiría la alicaída cartera de Educación, sucediendo a Mónica Jiménez, de nefasta gestión. Grande fue mi estupor cuando oí lo siguiente en mi televisor:

'El Presidente Electo de la República, don Sebastián Piñera Echenique, presenta a don Joaquín Lavín Infante, como Minstro de Educación...'

Oops...

A ver, Lavín en Educación...´

'Puta la Huevá' fue, literalmente, lo primero que pensé. Primero por un asunto personal. Porque en mi Universidad, obvio, casi todos detestan a Lavín, por ser emblema de la UDI, por ser Opus Dei, por ser de clase acomodada, por defender valores fundamentalistas en materia de moral y religión. En resumen, allá Lavín es el Diablo. Eso quería decir que este año quedaba la embarrada, sí o sí.
Ya más en frío y analizando la situación (y también hablando en serio), me di cuenta que efectivamente era un problema la designación de Lavín, pero por una razón de mucho más peso.
Personalmente, Lavín me cae la raja. Más allá de que no me gustan ni la mitad de sus ideas en lo político y tampoco en lo social y moral. Me cae bien porque pese a todo lo anterior, le creo. Le creo, por ejemplo, que el se cree lo que dice. Que el jura que lo que está diciendo es lo correcto. Le creo su cara de viejo-ñoño-y-fome-pero-de-buen-corazón. La dura que lo encuentro súper honesto. Y creo que eso y sólo eso ha jugado en su contra al momento de analizar su carrera política (bien sabemos todos que la política es el juego de los vivos y no de los buenos). Y lo habría puesto en cualquier otro Ministerio, feliz de la vida.
Pero jamás en Educación.
Es que lo del odio a Lavín no es broma. Es en serio. Y se extrapola a todas las universidades del Consejo de Rectores. Hasta ahora no conozco a nadie que estudie en una estatal y que le guste Lavín al mismo tiempo. Lavín es, a los ojos del universitario público tipo, un pechoño, fascista, acérrimo pinochetista y por tanto incapaz de poseer la mínima sensibilidad en materia de educación. Si hasta empezaron ya las tallas sobre la PSU de religión. Eso no más es necesario para darse cuenta lo pesada que tiene la pista este señor.
Yo en lo personal pienso que nadie puede ser tan malo. No quiero creer algo así. Quiero creer que Joaco se va a bancar su función con todas las de la ley, y que va a hacer lo posible por lograr avances, y que se la va a jugar al 100%. No le queda otra, además. Porque si lo hace mal, perdemos todos. Él y nosotros. Pierde él, porque su carrera política sufrirá un gran golpe, y perdemos nosotros, porque la educación sería la gran perjudicada. Y un país con la educación dañada es como un hombre herido en el centro del corazón.

Ojalá no más que todo salga bien.

Saludos.

PH. Con los ojos en la política (?)

domingo, 7 de febrero de 2010

The CACACA trilogy


"Siiiunnnndaaaaa... tercera, mercurio, l'ultimah...teatchro comerciaaaal!"


Sólo por si lo pensaron, les advierto de inmediato que lo que voy a escribir no tiene nada que ver con el Carmelo (?). Voy a escribir sobre algo mucho peor aún, debido a su enorme influencia en la escena cultural chilena.
De un tiempo a esta parte, en Chile ha surgido con fuerza la idea de hacer 'teatro comercial' (ej.: 'Teatro en Chilevision'). Este género, representado en clave de comedia, tiene como función aparente 'describir a los chilenos tal cual somos'. Tiene una puesta en escena standard en la que conviven personajes 'típicos de la sociedad chilena' (alla Commedia Dell'Arte pero más poblete). Aquí es donde uno entra en conflicto consigo mismo y con la sociedad. Porque sabiendo que Chile no es el Jardín del Edén ni nada parecido, en estas obras todos los personajes, hombres y mujeres, son rematadamente vacíos y pencas. No parecen tener historia previa ni construcción más allá de lo visible, dando la impresión de que nacen cuando comienza la obra y mueren cuando termina, y su vida entera parece tener sentido sólo gracias al conflicto (generalmente muy banal, rozando lo vergonzoso) que se muestra en la escena. Además, todos los personajes, que lo representan a uno mismo en teoría, son irremediablemente malos, tontos y rotos. Y al final de la bora uno queda haciendo la siguiente pregunta: '¿Qué le hicimos a esta gente?'.
Es simple, pero no fácil (rara, pero frecuente dicotomía), describir un personaje tipo de esta clase obras. Pensé en mil maneras de describirlo de forma certera, sin caer en la odiosidad excesiva o en la intelectualidad de palo. Hasta que 'Lights in!'. Se me ocurrió la maravillosa 'CACACA trilogy'.
Repito, no tiene nada que ver con el personaje de Daniel Muñoz (quien me provoca sentimientos encontrados, precisamente porque aunque interpreta al bacán de Juan Herrera también creó a este olvidable personaje). The CACACA trilogy es un sistema que a mi ágil mente se le ocurrió para escribirle a Ud. Señor Lector acerca de las 3 características principales de estos personajes, divididas convenientemente en CA1, CA2 y CA3.

CA1 (Califa)

Los chilenos somos unos monstruos vanos y descerebrados con dos leit motivs: comida y sexo. Especialmente este último, que es nuestra fuerza conductora sobre la cual no tenemos control porque somos demasiado primitivos, subdesarrollados. Vemos una persona atractiva y no podemos evitar tirárnos como perros encima de la misma para poseerla. Importa un carajo que venga con un acta de desahucio o que nos acabe de informar que murió nuestra madre o conyuge de forma muy violenta. Lo único que hay en nuestra cabeza en ese moento (siempre, en realidad) es tener sexo con aquel objeto de deseo. Y, por supuesto, no nos podemos controlar, porque somos chilenos, o sea idiotas y sin voluntad.

CA2 (Cafiche)

Esta se da más con los hombres. Siempre cesantes, no tenemos ningún interés en conseguir un trabajo estable que nos permita mantenernos decentemente, y le caficheamos todo a nuestras parejas o a nuestros padres (que no cuestionan nunca que vivamos con ellos a los 40 años, porque también, obvio, son chilenos e idiotas). Estos nos mantienen sin siquiera chistar mientras nosotros perdemos dinero en apuestas, nos echamos 4 carreras universitarias, hacemos tratos muy sucios y, en el caso particular de la pareja, la engañamos con la primera entidad turgente y lasciva que se nos ponga enfrente. Nota aparte, garabateamos como quien toma agua. Como lo haría el chileno común y corriente, penca y mantenido forever. ¡Y a mucha honra!

CA3 (Cacho de paraguas)

Este es particularmente grave para la reputación del género masculino. Resulta que esta manga de visionarios sociólogos de las tablas cayeron en la cuenta de que tener una erección es para un chileno lo mismo que jugar en la NBA para Webster. O sea, algo imposible. Pero eso pasa con los personajes viejos, dirá usted. Se equivoca. !Todos tenemos problemas sexuales! (Sorpresa, existe una obra de este tipo con el mismo nombre. ¿Qué tal?) Nuestros penes son cadáveres irrecuperables en proceso de descomposición, incapaces de moverse un milímetro sin ayuda de un tarro de Viagra. Y si alguna vez dan la menor señal de vida, esta se apaga en cosa de segundos. Porque más encima somos eyaculadores precoces. Pero muy precoces, incluso más allá de lo que los urólogos han sido capaces de averiguar. Es cosa de ver a una mujer sexy y nos vamos al carajo al tiro, cayendo o moribundos o epilépticos al piso y rogándole a Dios que termine con el castigo de una buena vez. Pura chilenidad impotente y sexualmente paupérrima.

Por último, si es que en algún momento de la vida un productor de teatro comercial chileno llega a este blog, le quiero decir lo siguiente. Les recomiendo revisar los rankings de transparencia internacional, riesgo país y otros que hace la ONU y sus derivados. Cada día, Chile está mejor rankeado en todos ellos (menos el de la distribución de ingresos, pero bueno). Y eso es gracias al esfuerzo de todos y cada uno de nosotros. Así que un poco más de respeto, por favor. Y de piedad. Por sobre todo, piedad.

Saludos al Lector.

Pablo, su mejor amigo, siempre en la calle (?).

viernes, 5 de febrero de 2010

Il Capitano Antiflaite

"- Un Flaitongo Mataré/ Y a Su Madre Violaré.
- Que onda, hermanito? A quien se va a violarse?
- Ehhh, no, a nadie, era broma..."

(?)

El título y la imagen refieren a un personaje regular en las obras de la Commedia Dell' Arte Italiana. Il Capitano, dentro del contexto de las obras del género, era un fuereño que, como su nombre lo indica, tenía-aparentemente, al menos-el rango de capitán en la milicia de su lugar de origen. El mentado militar se ufanaba de haber cometido muchos y terribles asesinatos, combatido en guerras que se pasaban de cruentas, destruido pueblos enteros no sin antes haberle hecho el sexo a todas sus mujeres y matado a todos sus hombres y niños, etc. Era el más malo de los malos, el más rudo de los rudos, el más fuerte de los fuertes, el más macho de los machos y el más califa de los califas. O eso era lo que se suponía. Porque en realidad, tales hazañas sólo existían en la imaginación de Il Capitano, y como mucho, existían pero las había hecho alguien más. Porque bastaba con que al tipo le dijeran 'bu!' para que se fuera a un rincón, de espaldas al muro, meado entero y rogándole a Dios que no le ocurriera nada malo. Era un semental de la boca para afuera no más, porque en realidad era el emperador de los mariquitas. Y más encima era eyaculador precoz (como puede verse en sus interacciones con la matrona, otro personaje del género que básicamente representaba a la meretriz del pueblo, que era tan fácil como atractiva). El gallo era, en esencia, un farsante, un fantoche, y por sobre todo, muy pero muy pusilánime.
Parece que la Commedia dell'Arte es más conocida en Chile de lo que uno cree, porque este país está lleno de Capitanos Chilensis circulando por los rincones de nuestra larga y angosta faja de tierra (?). Tipos de hablar rudo, ademanes violentos y promesas que asustan a todo el mundo, pero que rara vez cumplen, quizás porque saben que aquel que prometen lastimar irrecuperablemente los haría añicos en segundos. De hecho, a veces ni siquiera, pero lo creen.
Una de las variantes más comunes de este especímen es la que este servidor (?) denomina como Il Capitano Antiflaite. Este sujeto (?) se encuentra tanto en la interacción persona a persona como en las distintas redes sociales de Internet (léase (?) Fotolog, Facebook, Twitter, entre otras).
Como primer paso, te hablan directamente de la lacra que resultan ser los flaites (objeto de su odio recalcitrante) y de como estos deberían ser eliminados inmediatamente del ecosistema. Hasta te habla con detenimiento (y aterradora fascinación) de las formas que se le ocurren para terminar con los sujetos que le impiden conciliar el sueño. Fueron (y son)fans incondicionales de la campaña 'Pitéate un Flaite' (esa oda a la democracia y la sana convivencia entre los pueblos que promocionaban los elegantes eruditos de la Radio Carolina).
Ya cumplida su tarea inicial, su proyecto siguiente es iluminarnos a través de la red con campañas socio-políticas (dejo el puntaje en la escala de visceralidad a elección del lector) que insisten en liberar a la 'gente honesta y decente' de la amenaza cuma. Los títulos que estos nazis de papel màché les ponen a sus colectivos pro-humanidad (?) son como los ejemplos a continuación:

a) 'Pitéate un flaite' (porque además son indiscutiblemente originales).
b) 'Menos flaites para un mejor vecindario' (¡eso es democracia!).
c) 'Por cada flaite que desaparece, más oxígeno para nosotros'. (son bala para las ciencias naturales).

Sin embargo, nuestro amigo Il Capitano Antiflaite cae en dos contradicciones fatales que le quitan toda validez posible a su corriente de pensamiento:

- Il Capitano Antiflaite es un Capitano de alma. Por lo tanto, es por definición un cobarde. Pero que muy cobarde. Dice que tiene que acabar con los flaites y que va a hacerlo indeclinablemente. Dice, que quede claro. Porque basta que uno de ellos lo trate de 'socio' o le pida una moneda para que el valiente Prat (?) recule sin pensarlo. Y en realidad hace bien. Un flaite se demora más en respirar que en deshacerse de él. Y de cualquiera de nosotros, en realidad.

- Por otro lado, este personaje padece de muchos vicios de esos que declara odiar tan enconadamente. Es matón, abusivo, malhablado, no sabe vestirse, no sabe hablar, alardea en demasía de las cosas buenas que hace o tiene, es ignorante, patudo y en ocasiones vicioso. Es, en resumen, la representación viva de todo aquello que el llama flaite. Pero mucho más ganso y débil. Porque si el flaite tiene una virtud, esa es la 'calle', la viveza, la sagacidad adquirida por los años de arrabal y vida dura. Algo que, en el fondo, nuestro objeto de análisis envidia impúdicamente, sin el menor sentido del ridículo.

Cuando vea a Il Capitano Antiflaite encarnado en un ser querido, Ud. tiene tres opciones:

a) Seguirle la corriente. Ser un chico malo sólo en el discurso, igual que él/ella (hay que acotar que este individuo también puede ser mujer, y tiene las mismas características que su versión masculina, descontando las salvedades relativas al género)

b) Ignorarlo. Esto lo libra a Ud. de ser uno de su especie, pero no soluciona el problema.

c) Decirle, amablemente y con buenas palabras, que puede ser incongruente y en ocasiones hacer un ridículo insalvable. Que en algún momento, el puede ser víctima de discriminación y que ese dolor debe evitarse a toda costa. Sea cortés en todo momento. Ser violento no sólo le hace perder consistencia. También hiere la susceptibilidad de su interlocutor. Porque, en el fondo, este es un niño sensible, necesitado de mucho cariño y comprensión. Si Ud. ama a su gente de verdad, le aconsejo hacer esto último.

Tenga un muy buen fin de semana. Descanse, diviértase, y recuerde:

Todos somos iguales ante los ojos de Dios (?).

Saludos.

lunes, 1 de febrero de 2010

Saludo Protocolar: Instrucciones para opinar de forma bacán.

Bonjour, Julandras Terminales, Bujarrones Rampantes y Fans Imaginarios (?). Año nuevo, vida nueva, blog nuevo, o eso es lo que dicen los internet tough guys que pululan por acá.
Perdón por la euforia mal llevada, pero estoy trabajando en este momento y acabo de atender a una danesa asesinable (?).
Ahora seamos serios (?). Han pasado un montón de cosas importantes (y otras no tanto) para el país en este último tiempo, y este humilde servidor quiere entregarle tips a usted, Sr. Lector Joven Con Consciencia Social y Pensamiento Crítico (?), para decir cosas que lo hagan sonar genial y humano:

1) Ganó la Derecha: Pasó hace dos semanas, pero sigue repercutiendo, así que vale. Ud. tiene una acotada gama de opciones para opinar al respecto, todas más cercanas a la lamentación que al júbilo:

- La primera opción es lamentarse por la democracia y la cultura. Después de todo, la Derecha representa una época de terror y represión para el Pueblo (diga esta palabra con fuerza y convicción, ya que Ud. es parte del perraj... digo Pueblo. No tiene nada que ver Ud. viva en la tremenda casa y, tal como toda su familia, defeque plata (?)). Tema por la cultura, y maldiga por haber visto a Belén Hidalgo, simbolo de la explotación a la mujer, vestida por su marido, el hermano del Presidente electo, con la banda presidencial. A propósito del Negro Piñera, ¡tema por la cultura!. Tipos como este son los 'artistas' (póngalo así, entre comillas) que la Derecha ofrece a cargo de su programa cultural. ¡Horror! La educación se privatizará por completo (porque la Concertación no tiene nada que ver con la privatización educacional y el aumento de la brecha social). Si es mujer, tenga miedo. Sus derechos laborales, sociales y sexuales se fueron al tacho. Lo mismo si es homosexual. Es casi seguro que los amigos del Clinic y sitios web independientes como Gugulson o Se Siente Rubio* le encuentren razón en todo, y si alguien le objeta algo, tranquilícese, todos se le irán encima por ser un maldito fascista, lamebotas de las empresas, aspiracional, pinochetista, gordo y gay reprimido. Por último, cite a Marx, Chomsky y
otros de esa calaña (?) para que todos cachen que Ud. es seco de verdad.

- Si no le da el seso para pensar en esas cosas, otra opción es insultar a destajo en su facebook, fotolog o medios similares, diciendo cosas como 'piraña xuxutumare no ai ganar nunk l pueblo no s tnt kuiko qliao kpitalista marikon pasibo te oi aserte kgar tu pais chile s.a. y la weaaaaaaa a tirar bombas xuxemimareeeeeeeeeeee l puevlo hunido jms cra vncdoooooooooooooooo'. Otros como usted van a preparar sus Molotov altiro. Funciona altiro si Ud. es de la USACH**.

- Por último, Ud, puede tirar frasecillas optimistas. Decir, por ejemplo, que daba lo mismo quién ganara, total la Concertación y la Alianza son lo mismo hace rato, su programa de gobierno y valórico son la misma cosa. Ambos partidos están viciados y Ud. tiene que trabajar lo mismo que antes para que lo traten dignamente. Su jefe sigue siendo un infeliz y su sueldo, grado y cargo no van a aumentar salvo un inusual golpe de suerte. Además, qué tanto, si igual van a ser 4 años, y si lo hace demasiado mal, difícilmente elijan a la Derecha de nuevo. La única esperanza que queda para cambiar el planeta es trabajar y convencer a los demás que la honestidad, el perfeccionamiento personal y el trabajo duro es el camino a un mundo mejor. Si opina así, Ud. puede cambiar este país en serio. Ud. vale la pena. Le invito a charlar y beber juntos cuando quiera y donde quiera.

2) La pequeña Gigante: Uno de los espectáculos más freak del último tiempo está en Chile. Otra vez las opciones son pocas. Menos que en la anterior:

- Alégrese porque un espectáculo de calidad mundial está en Chile. Conmuévase con el saludo de la Presidenta Bachelet a la estatua, megamarioneta, escultura o como diantres se llame. Es Ud. sensible y aprecia la cultura. Le felicitarán por eso. Déjeme decirle, en todo caso, que en realidad usted es rematatdamente idiota (?).

- Indígnese. La gente muere de hambre en las poblaciones, la educación pública está por el suelo, Idem la salud estatal, para qué decir la distribución de ingresos en el país, mientras el gobierno gasta plata para financiar el recibimiento de esta tonterita efectista y sin real aporte a la cultura nacional. Ahí se explica como es que con la cantidad de plata que entra estamos todos tan jodidos en este país. ¿Sabe? tiene razón.

3) Terremoto en Haití: Esto es terrible y hay que esperar lo mejor para las víctimas de semejante catástrofe. Si puede, ayude. Es la única opción válida. En serio, lo es. No es recomendación. Si usted piensa distinto, está mal de la cabeza. De verdad.

4) Inicio del Apertura 2010: Nada como el fútbol para despejarse un poquito de tanta noticia densa y deprimente. Vaya al estadio si puede. Entre medio, juegue sus pichanguitas con los amigotes de por ahí cerca. Desestrésese.

5) Fin de El Hormiguero: No, esto no es importante. Aunque es lamentable que Tonka Tomicic esté fuera de la pantalla. Si Ud. No piensa igual, debe ser mujer o gay (?).

6) Edge ganó el Royal Rumble (?): Esto no tiene nada que ver con Chile. No tiene que ver ni con el post. De hecho, dudo que Ud. se interese. Si lo hace, mejor no le diga a nadie. Haga como que no leyó. Yo por mi parte fingiré no tener idea igualmente. Esto de cool e intelectual no tiene nada. Aunque, honestamente, es más entretenido y llenador del alma y de la mente que harta tonterita en la tele.


Por favor, si Ud. quiere ser un posteador fresco y original, siga mi consejo. Le aseguro que la va a llevar. Garantía 100% (?).


Notas de la redacción (?):



* No me malentienda. Gugulson y Se Siente Rubio la llevan. Lo que pasa es que de repente sale cualquier idiota comentando.

** Soy usachino, orgulloso. Eso no quita que esta clase de imbéciles existan.